28.5.07

Elena (bajo la placa solar) y Óscar (con camiseta roja) en compañía de vecinos
de la aldea de San Juan Raya.

Hace año y medio mis amigos Elena y Óscar se fueron a vivir a México. Ella es botánica y él veterinario, pero siempre pensaron en aplicar sus conocimientos para hacer del mundo un lugar mejor. Llegaron a San Juan Raya con motivo de una beca de investigación que le fue concedida a Elena y al ver la situación en la que vivían sus habitantes decidieron ponerse manos a la obra. Crearon la ONG INTERAGO y en tan poco tiempo lograron, entre otras cosas, llevar la electricidad mediante paneles solares a aquellos ranchitos de los alrededores que no se la podían permitir por su alto coste e impartir cursos de informática a los niños.
Algo que me parece especialmente interesante es que las comodidades que están introduciendo son totalmente respetuosas con el medio ambiente y responden a la filosofía de reutilizar todo lo reutilizable, de manera que los residuos resultantes sean los mínimos. Su ejemplo es una muestra de que es posible cambiar el mundo. Basta con querer hacerlo.

19.5.07

·Ya soy mayor·

Acabo de recibir los libros de la colección Ya soy mayor, de Imaginarium. Son del estilo de los de Yo solito, pero destinados a niños un poco más pequeños.
En éstos jugué un poco más con las composiciones y el encuadre de los dibujos, aunque la maquetación final alteró un poco el resultado. La calidad de impresión no me parece la ideal, pero en general estoy contento porque resulta agradable tener los libritos entre las manos y a los niños parece que les gustan.

9.5.07

·Alende·

Como estoy con un encargo que me va a tener ocupado hasta mediados de Julio no voy a poder subir cosas nuevas durante una temporada.
Este dibujo data de finales de 2004 y pertenece a una serie de ilustraciones sobre un texto (Alende) que me pareció muy entrañable y que, curiosamente, se ambienta en una zona muy cercana a Pontedeume, mi pueblo. Por entonces estaba muy impactado por la obra de Vermeer (y lo sigo estando) lo cual tal vez se refleje un poco en las luces del dibujo, sin ánimo de ofender al Maestro.
El personaje representado es un vagabundo errante, de esos que aparecen de repente como venidos de ningún lugar, o de todos. Recuerdo a uno muy parecido a éste que recorrió las calles de mi pueblo cuando yo era pequeño. Caminaba encorvado, envuelto en mil harapos, con sus greñas rizosas y un ojo medio cerrado. Saludaba a los niños diciendo: "¡Ola catuxo!" u "¡Ola catuxa!", al tiempo que se inclinaba con una extraña reverencia. Yo (tonto de mí) le tenía un poco de miedo y siempre lo evitaba. De hecho, nunca le di la ocasión de decirme nada.
Tal como llegó, se fue al cabo de unas semanas. Y no se volvió a saber de él.