21.7.07

·Ecos de mundos lejanos·

Retrato de mi abuelo (1994). Yo aún no sabía que existían los ilustradores.

Un día, mi abuelo Palú nos enseñó en su radio antigua el prodigioso botón de la onda corta. Si seleccionabas ese botón podías escuchar, entre interferencias que imitaban el sonido del mar, emisiones de países lejanos en las que las voces hablaban extraños idiomas.
En aquella época, todo cuanto provenía del exterior se cubría con un velo que remarcaba lo distante de su origen. Las noticias de los telediarios, por ejemplo, llegaban teñidas de magenta o amarillo cuando mostraban sucesos acaecidos en el extranjero, por lo que uno tenía la sensación de no estar viendo directamente esos países, sino tan sólo sus ecos.
Hoy todo es distinto. Una imagen grabada en Australia se muestra con la misma nitidez que si hubiera sido tomada en Badajoz y en el youtube uno puede ver las tonterias que un indonesio hace ante su webcam.
Los ecos ya callaron. Y, con ellos, su poder evocador.

10.7.07

·Sin problemas éticos ni morales·



Hoy al mediodía escuché en Radio 5 algo que me dejó pasmado. Entrevistaban a una chica que acababa de obtener el grado de Teniente (creo) del Ejército del Aire. Era piloto de combate y se sentía muy orgullosa por ser mujer y haberlo conseguido. Una de sus afirmaciones fue: "Entrar en combate no me supondría ningún problema ético ni moral, puesto que estaría cumpliendo con lo que mi país y mi gobierno esperan de mí".
La obediencia ciega es una de las mayores lacras de la humanidad, porque cuando la reflexión está de más cualquier atrocidad es posible.