24.5.08

·Tatio Viana, su generosidad y Meléndez·

Tal como prometió, Tatio Viana me envió una verdadera joya bibliográfica, un ejemplar del difícilmente encontrable El verdadero inventor del buque submarino, de Francis Meléndez, cuando ya me estaba resignando a tener que encargarlo, en inglés, a los EEUU. Un tesoro.
El libro venía custodiado por un montón de ilustraciones de su ciclo sobre el circo, en el que lleva ya tiempo trabajando. Son unas imágenes preciosas cargadas de un delicado y agradable sentido del humor. Las reproducciones en papel, excelentemente imprimidas, ganan mucho frente a como se ven en el monitor, más pequeñitas y en formato digital.
El verdadero inventor del buque submarino (Ediciones B, 1989) forma parte del conjunto de libros de Francis Meléndez que más me interesaba conseguir (Kifuko Yep-Yep Nami Gú, El viaje de Colonus y Leopold, la Conquista del aire). En todos ellos se encuentra su genio creativo en estado puro, puesto que fue él quien controló todo el proceso de producción: creación del texto, ilustraciones, tipografía-caligrafía y maquetación.
Lujosamente editado, el libro incluye una sobrecubierta a todo color en papel de brillo (aunque yo lo preferiría en mate, como en Leopold) con una ilustración que recoge a la perfección el carácter de Tobías Chimérique, marqués de la Tour, protagonista de la historia.

Bajo la sobrecubierta aparece una ilustración opuesta en estilo a la anterior, sencilla y esquemática, en la que se recoge de nuevo el título y una nota en la que se afirma que se trata de "Un libro barroco para niños"


Aparece como autor un tal Annibal Cobelet. Es muy frecuente en Meléndez poner en boca de otros la autoría de sus textos. Este recurso le da mucho juego a la imaginación y nos permite experimentar un curioso sentimiento de realidad-ficción mientras leemos y contemplamos el libro. Recientemente, el Animalario Universal del Profesor Revillod, de Javier Sáez Castán (también aragonés, por cierto) me provocó una emoción similar en este sentido.
Las portadillas tienen asimismo mucha miga, y más en este ejemplar que me regaló Tatio. Vienen con dedicatoria incluida de Meléndez, de su puño y letra, a una persona que, por sus palabras, debió ser muy importante en su carrera. Tal vez resulte fetichista, pero me resulta excitante estar en posesión de un ejemplar con tanta (y desconocida en parte) historia detrás.


Para el texto, Meléndez no utilizó tipografía alguna. En su lugar caligrafió todas y cada una de las palabras que lo componen con especial mimo y atención, lo que constituye un ejemplo más de la dedicación y amor que este hombre ponía en sus obras. A lo largo de la narración se deleita con los trazos caligráficos a la manera barroca (aquí pueden verse ejemplos parecidos de la época). Esto, junto al aspecto arcaico de las ilustraciones, barniza el libro con una pátina de antigüedad que potencia esa sensación de realidad-ficción de la que hablaba más arriba.



Sin embargo, todas estas virguerías formales resultarían vacíos aspavientos si no tuviesen detrás el apoyo de una historia interesante que las dotara de sentido. Meléndez creó un relato hermoso e imaginativo, excelentemente contado, al servicio del cual puso un intenso trabajo de documentación. Pero los datos obtenidos no aparecen en ningún momento como postizos artificiosos o alardes de erudición. Más al contrario, ambientan sutilmente la narración y nos sumergen en una época en la que las máquinas, omnipresentes hoy en día, eran todavía objeto de fascinación. Como colofón a todo ello, el libro termina a la manera de Meléndez, con un final sorprendente.

Resulta francamente complicado encontrar entre las producciones actuales libros de esta calidad y que le dejen a uno tan buen sabor de boca.

***

Leonor Pérez, del colectivo Minga ilustradoras, me pasó un cuestionario con algunas preguntas relativas a la profesión. Tengo el placer de compartir espacio allí con algunos compañeros cuyo trabajo admiro. Puede consultarse aquí.

17 Comments:

Blogger Meritxell Martí dice...

Gracias por rescatarlo.

Una de las ilustraciones me recuerda a El Bosco.

¡Que bien!, me encanta la blogosfera LIJ!

Besos de lluvia desde el Vallès Occidental.

17:42  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

De nada, Meritxell. Gracias a ti.
Un abrazo desde el Valle del Guadalquivir, también lluvioso, por cierto...

06:25  
Blogger tatio viana dice...

¡¡Con qué pasión hablas del libro!! ¡¡Qué gustazo!! (Sabía yo que contigo iba a estar más calentito y cómodo).

08:14  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Ya está en su estantería, al lado de sus hermanos Meléndez. Y tus dibujos sobre mi mesa. Aún no me puedo separar de ellos...

08:21  
Blogger bett/ dice...

Jacobo al teminar de leer tus palabras una alegría me da que Tatio Viana haya dejado en tu custodia algo que cuidarás con tanto cariño un verdadero tesoro...

12:11  
Blogger yolanda dice...

hace tiempo que no decia nada por aquí, y tampoco es que vaya a decir algo importante, simplemente comentar que da gusto leer lo que cuentas, ver la admiración que sientes y la complicidad entre ilustradores. También las buenas palabras de Tatio. Pues eso, que me gusta leer estas cosas que me ponen de buen humor.
Un saludo Jacobo.

16:15  
Blogger EVA dice...

Acabo de descubrir tu blog...precioso..
Vuelvo
Saludos

19:38  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Hola, Beatriz. La verdad es que fue un precioso gesto de generosidad por su parte. Ahora estoy pensando en mudarme a Vladivostok, por si se arrepiente, para que le resulte más difícil encontrarme y pedirme que se lo devuelva. Bueno, fuera de bromas, fue un gesto suyo que me conmovió.

¿Qué tal, Yolanda? Sí que es verdad. También intercambié libros con una ilustradora de Valladolid que además me mandó un precioso original en forma de marcapáginas. Tú eras de Valladolid ¿no? Igual la conoces.

Gracias, Eva. Vuelve cuando quieras..

Un abrazo a todas.

06:40  
Blogger María W. dice...

Hola, Jacobo.
Increíbles estas ilustraciones de Meléndez. Buena donación la de Tatio.
También quería decirte que me gustó mucho la envtrevista de Minga.
Un abrazo.

20:08  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

¿Te gustan, María? Pues aún tengo otros ases en la manga. Verás cuando suba algunas de Leopold, la conquista del aire...
Un abrazo.

07:11  
Anonymous Carles dice...

Jacobo, resulta interesante esta recuperación que venís realizando de la figura de Francis Meléndez. Pero no comparto con vosotros la idea de que se le haya olvidado, por lo menos en el entorno editorial en el que me muevo.
Recuerdo que conocí su obra a través del libro "Leopold, la conquista del aire". Si bien no me sorprenden en exceso sus ilustraciones, por emplear referencias bastante reconocibles, comparto vuestra opinión respecto a su genio creativo y la riqueza de su universo personal.
Según tengo entendido, por si os resulta de interés, no ha abandonado la profesión gráfica. De hecho creo recordar haber visto hace pocos meses una referencia acerca de un curso suyo en ¿Huesca? en fechas recientes y algunos carteles realizados para instituciones.
Recibe un afectuoso saludo.
Carles.

11:27  
Blogger yolanda dice...

hola Jacobo, si, soy de Valladolid. Ilustradoras de aquí... si, conozco alguna, pero no se a quien te refieres.

15:59  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Gracias por la información, Carles. Sería un lujo poder asistir a un curso como ese...
Hombre, yo opino distinto, como ya se supone. El hecho de que se noten o no las referencias me parece algo secundario frente a la expresividad de las ilustraciones, que en el caso de Meléndez me parece muy, muy superior a la media. Supongo que será cuestión de gustos.
Gracias por disentir... y expresarlo.
Un abrazo.

Yolanda, tal vez deberías consultar con el espejo másgico ¿no?

17:35  
Blogger Gustavo Aimar dice...

Qué belleza de libro debe ser ese... entiendo tu sentimiento... Qué bueno que haya caído en buenas manos... Y es buenísima tu descripción, gracias por compartirlo...

04:27  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Pues sí, Gustavo. Lo que me gustaría compartir de verdad es el dato del lugar en el que, quien lo deseara, pudiese comprarlo pero por desgracia es un libro prácticamente imposible de encontrar. De ahí la gran generosidad de Tatio.
Un abrazo transoceánico.

06:58  
Blogger aitana dice...

señor Muñiz,
no puede estar usted ahí enseñándonos pedacitos de estas maravillas sin que nos crezcan los colmillos... me requetechifla don Meléndez. Tendríamos que organizar una expedición para ir a buscarlo. O, al menos, podrías hacer una gran reunión donde todos pudiésemos ir a escudriñar esos libros tan chulíferos. Salut!

21:13  
Anonymous sticker dice...

Some of the content is very worthy of my drawing, I like your information!
costume jewelry

16:52  

Publicar un comentario

<< Principal