30.8.08

·La cuestión de la literalidad·

Cuando visitamos páginas de otros ilustradores y opinamos sobre las imágenes que en ellas aparecen no estamos expresando realmente nuestro juicio acerca de una ilustración, sino más bien lo que pensamos-sentimos con respecto a un dibujo o a una pintura. Aunque estas imágenes hayan sido concebidas como ilustraciones, si se muestran despojadas del texto con el que van emparejadas pierden la esencia que las define, que no es otra que la manera en la que se teje el vínculo existente entre la imagen y la palabra.

Uno de los aspectos más interesantes de ilustrar es la necesidad de encontrar el modo más adecuado de vincular la imagen con una historia narrada. La naturaleza de ese vínculo viene determinada por dos factores. En primer lugar, las cualidades del texto. Un texto de calidad mínima difícilmente podrá ir emparejado con ilustraciones interesantes (salvo que el ilustrador sea un genio, claro) Sin embargo, un texto excelente facilita muchísimo la labor, aunque también eleva el nivel de autoexigencia. El segundo factor que determina este vínculo es el conjunto de preguntas que el ilustrador se plantea al encontrarse frente al texto y el grado de compromiso que adquiere con la calidad de su trabajo.

Desde hace algún tiempo tengo el lujo de poder hablar de estas y otras cosas con una persona dotada de un exquisito talento, Cecilia Varela. El hecho de mostrarnos nuestros trabajos y tratar de opinar sinceramente acerca de ellos supone para mí una manera de crecer tanto personal como profesionalmente. Tras haberle enseñado lo último que hice surgió un tema muy interesante de conversación, relacionado con las clases de vínculos que se pueden establecer entre texto e ilustración: la cuestión de la literalidad, que yo llamo también redundancia con el texto. El problema de la literalidad consiste en que el ilustrador elige a la hora de ilustrar el camino cómodo de ceñirse a los límites que marca el texto, escogiendo como ilustración una escena concreta tal y como viene expresada en la narración. El resultado es que la ilustración resultante se convierte en un mero adorno o relleno que no aporta lo más mínimo a la historia. Más al contrario, desvela por anticipado lo que va a suceder, haciendo que pierda con ello todo su interés. Ceci es una intrépida investigadora del otro camino, el incómodo, el que busca lo lúdico, lo enigmático, la multiplicidad de significados. Transcribiré algunas de sus palabras y pondré como ejemplo un dibujo suyo.

“Es muy importante leer entre líneas, el espacio vacío que no dicen las palabras. Ahí hay que ilustrar.”
“Hay que buscar el discurso propio, apropiarse de él y que el texto sea un referente”.
“Las poesías dan más vuelo para trabajar en paralelo y narrar visualmente al tiempo que se narra en palabras”.

©Ilustración:Cecilia Varela ©Texto: María Baranda

Esta imagen es un ejemplo de cómo Ceci va más allá de lo esperable. El texto (de María Baranda) habla en este fragmento de un día de sol radiante. El camino fácil sería, por ejemplo, representar un exterior lleno de color con una luz que lo impregnara todo y en el que unos niños juegan. Sin embargo, su solución implicó representar el día desde un interior y convertir los personajes en animales portadores de extraños atributos. El conjunto queda transformado de este modo en una enigmática danza en la que palabras e imagen bailan a ritmo, complementándose y sin pisarse jamás.

28 Comments:

Blogger aitana dice...

Viva Ceci, la genia! (no de la lámpara, no: la genia de la tetera).

11:48  
Blogger tatio viana dice...

Chapeau a la autora (todo un mundo el suyo del que aprender) y a usté por transmitírnoslo con su habitual y didáctica generosidad.
Yo suelo usar poco el término "ilustrador", por esas mismas razones.
(Envidia cruel la que sufro viendo estas cosas mientras dibujo muy literalmente para libros de texto... aysss).

11:58  
Anonymous ana tortosa dice...

Qué interesante, Jacobo.

Me seducen los caminos incómodos que elige el/la ilustrador/a para expresarse. La redundancia entre texto e ilustración no aporta nada a la historia que se cuenta, y el resultado final es pobre, tal vez lucido, pero poco más. El/la ilustrador/a ha de contar visualmente lo que el narrador no expresa con palabras, sino entre líneas.

Es maravilloso poder "leer" también, y solo, a través de las imágenes, sin tener el cuenta el texto, como ejercicio de imaginación y como un placer añadido que ofrece el álbum ilustrado. Ahí se ve si el/la artista hizo un buen trabajo: si sus imágenes saben narrar "en silencio".

Pero es importante que ni el uno (el texto) ni la otra (ilustración)vayan a su bola. Se trata de que haya un vínculo entre ellos, de buscar esa querencia, y a la vez esa cierta independencia que no es fácil de conseguir. Estoy muy de acuerdo con Cecilia, y encantada de... Encantada por anticipado, Cecilia.

Besos para los dos.

12:11  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Sí, sí y viva usted también, Aitana.
Entonces ¿Ceci es la genia de la tetera y no de la cafetera? Mmmm...ahora ya entiendo por qué siempre que le pido que me invite a un café la taza nunca logra cruzar el Atlántico. Probaré a pedirle un té, entonces. A ver si ahora funciona.

Tatio, yo me di cuenta del detalle ese de que realmente estamos opinando sobre dibujos y no sobre ilustraciones hace muy poco (torpe que es uno).
Alguna vez me llevé la extraña sorpresa de ver que un maravilloso dibujo era a la vez una pésima ilustración, y también la contraria: dibujos mediocres que funcionan de maravilla como ilustraciones.

Mmmmm, Ana. Tú siempre dejando por aquí bocados deliciosos.
Hay ilustradores que interpretan tanto el texto que a veces no se enteran de qué va realmente. Creo que tú conoces a uno. Su nombre empieza por H ¿o era por J? Bueno, de lo que sí me acuerdo es de que el apellido terminaba en z.

Besos y abrazos a los tres.

13:06  
Anonymous ana tortosa dice...

... Ya verás lo que nos vamos a reír H (o era J?) y yo de esa anécdota cuando nos publiquen el proyecto. Mira que si en lugar de perjudicarlo (que no) lo ha beneficiado de alguna manera... Sabes que este camino está sembrado de luciérnagas y también de algunos agujeritos en los que se puede meter la patita... Pero se saca (la patita) y, hale, a seguir caminando/dibujando/escribiendo.

Veo que a J (o era H?) le sigue haciendo falta una terapia post traumática. Mi consultorio está abierto para el susodicho...

13:44  
Blogger Cecilia Varela dice...

Bueno... que le puedo decir... me siento muy halagada de que use una ilustracion mia para hablar del tema de la literalidad.
Hasta me cita! que verguenza me da!
Muchas gracias señor Jacobo, para mi es un placer conocerte y compartir nuestros pareceres y pensares.
un abrazo enorme
ceci

23:44  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Muy bien, Ana. Se lo diré a Horacio Martínez. Seguro que le hace mucha gracia...

Señora del casco, el placer es mío y, como verá, de muchas otras personas también...

07:18  
Blogger Iban Barrenetxea dice...

Me quito el sombrero y me guardo el texto y el ejemplo para tenerlo siempre presente. Maestros Hacobo y Cecilia: sigan, sigan iluminando textos e ilustrándonos así.

16:56  
Blogger Yeruza dice...

Lindisimas ilustraciones



GRAN imaginacion ;)

18:50  
Blogger sobri dice...

Un yo es que soy dibujador... Nunca se quien o como se dice más, si el que narra con su ilustruación el texto tal cual (Doré, Thenniel, Daumier, etc) o el que interpreta. Lo único que la interpretación siempre estará entrelazada con el texto no. Si habla de una niña de ojos azules pues debería tener los ojos azules... uf no sé...
A fin de cuentas a mi me suele tocar, ilustración publicitaria un poco técnica...

En fin...

Se podría hablar horas y horas sobre este tema, y sobre los gustos. Porque no es lo mismo ilustrar el diccionario Rances que otros libros de texto... ainsss, que me lío...


P.D.: Muchas gracias por pasar mi mail, que grande eres Jacobo.

19:20  
Blogger Leonor dice...

Hola Jacobo!!!
que le puedo decir gracias por compartir estas reflexiones junto a la obra de Cecilia con la que ejemplificas claramente la idea de la doble o triple lectura de la imagen.
Creo que es una joyita lo que expones y sin duda representa la búsqueda en la que estamos mucho@s
Mañana compartiré estas líneas en una reunión que tendremos con amigas ilustradoras
1 abrazo
Leo

03:35  
Anonymous Arianna Squilloni dice...

Creo que se trata como bien decís de interpretar el texto: cuando lees están las situaciones descritas y está la intención del escritor que utiliza esas situaciones para hablar de algo ulterior. El ilustrador tiene primero que individuar este algo ulterior del que se está hablando (o el algo que él encuentra, ya que está interpretando); hecho esto, tendrá que analizar ese concepto y descubrir lo que significa para él. Quiero decir: si de rabia está hablando el texto, el ilustrador tiene que preguntarse qué es la rabia y cuál es la imagen que la representa para él (tal como la ha experimentado o la ha visto expresada en la cara o en las palabras de otras personas). En este punto se une la investigación sobre lo que son las cosas y el imaginario propio del ilustrador (es decir su experiencia como persona). Bueno y amoldar todo esto al ritmo que quiere darle al libro y a un discurso visual coherente, claro.

12:08  
Blogger María W. dice...

Qué lindo llegar a esta casa, perdón, cuaderno, y encontrar una linda charla, bien interesante. Sí, sí, acuerdo con lo que dice Cecilia. También pienso que no es lo mismo un libro de texto, un cuento ilustrado, que un libro álbum. Creo que hay textos y textos, algunos permiten navegar entre líneas con mayor facilidad, y otros, a veces, por estar demasiado cargados de imágenes, nos limitan.
Volviendo a las distintos textos, el libro álbum (entiendo por libro álbum aquel donde texto e imagen fueron concebidos para entrelazarse, multiplicarse, o donde ambos están dispuestos a dejar un espacio al otro) y la poesía, desde mi punto de vista, son los mejores lugares para ese despliegue.
El tema de los ojos azules, como dice Sobri, muchas veces tiene tanto peso que es imposible salirse de eso. Creo que cuando las posibilidades de hallar algo entre líneas es limitada (muchas veces no podemos, por el texto en sí, por humores, sensibilidad…) creo que el recurso de lo plástico pude dar lo suyo, la forma… ojos azules, sin dejar de ser azules, pueden hacerse de muchas, muchísimas formas, de ahí que pienso que lo literal, aunque no sea el ideal de ilustración, puede ser también sensible y transmitir cantidad de sentimientos por lo que se puso en esa mirada azul, en el encuadre, en el peso que le demos dentro del espacio hoja, y también en el azul.
Después están los climas… la melancolía, el humor, la festivo, lo disparatado, lo fantástico… son climas que llegan con la historia narrada y con las palabras, y también con la imagen. Y esto de alguna forma también marca un camino, un lenguaje. Lo que digo es más o menos lo mismo que decís vos, Jacobo, cuando hablás de “encontrar el modo más adecuado de vincular la imagen con una historia narrada”. En cuanto a la calidad del texto, acuerdo con que trabajar con un buen texto literario ayuda, pero muchas veces va más lejos que eso, muchas veces aparece ahí, un clima con el que nos sentimos cómodos, y esto, más allá de la calidad del texto, nos permite abrir las alas. Uno escucha, de pronto, un acorde musical que lo mueve, lo sensibiliza, y aunque la pieza completa no sea buena, nos toca. Eso algo que a mí, particularmente, me gusta explotar. A veces es solo una palabra, a veces una frase. Los ojos azules, por ejemplo. Uno se ocupa de realzar aquello que cree que puede aportar a la historia, pero también realza lo que lo emociona o le divierte…
Todo un tema…
Las limitaciones a la hora de encarar un texto… a veces son auto condicionamientos, sobre todo para los que nos formamos trabajando con-di-cio-na-dos: colores definidos de antemano, niños con guardapolvos, educacional… y trabajar en sentido inverso, implica un nuevo aprendizaje. Pero cuando eso ocurre, el aprendizaje, no hay nada que iguale la sensación de estar creando.

14:07  
Blogger María W. dice...

Me faltó mandarles un abrazo, Jacobo, a vos y a Cecilia.

14:13  
Anonymous carles dice...

Los buenos ilustradores van más allá de la literalidad o de la interpretación. Sus ilustraciones llevan en primer lugar el adjetivo BUENAS, simplemente. Luego, ya se las puede calificar de literales, interpretativas o lo que se quiera.
En mi opinión, los dos sois buenos ilustradores. No por la literalidad o por su ausencia, sino por la capacidad de transmisión que caracteriza los trabajos que he tenido ocasión de ver de entre los que han salido de vuestras manos.
Saludos afectuosos.
Carles.

13:13  
Blogger termenon dice...

A mi me encanta lo que dices, y la de gente que me descubres... Es un placer como disfrutas de tu trabajo y del de los demás... Gracias

13:26  
Blogger escudero79 dice...

Esto se sale, que sintesis, me lo pillo seguro

19:43  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Muchas gracias a todos por vuestras opiniones. Ojalá ésta fuera una casa, como la que cita María, y no un cuadreno y fuera posible conversar cara a cara mientras nos tomamos un café. Pero es que el mundo es muy grande (para bien y para mal)y algunos estamos muy lejos.
Abrazos.

19:50  
Blogger Veroka dice...

un gran desafío pleno de sentido, el camino "incómodo" es el más rico.
Saludos!

02:48  
Blogger Itziar San Vicente dice...

Hola Jacobo! Qué bien vienen estos posts que ayudan a reflexionar. la verdad es que tienes mucha razón. La ilustración te tiene que aportar algo más que el texto, y menudo reto.

Te agregué a mis links de gente inspiradora para pasar por aquí a menudo a reflexionar.

20:41  
Blogger Nindë dice...

olap!
un gran texto si señor, sobre todo para los que nos queremos dedicar a ilustrar y estemos dando los primeros pinitos siembre vienen bien este tipo de charlas, a mi por lo menos me despeja dudas y me aclara ideas ^_^ aunque no estoy del todo deacuerdo en lo de textos de calidad mínima, creo que aunque el texto, mas o menos desarrollado, todo aquel que lo lea se formará una imagen en su cabeza que puede resultar ser una buena ilustración para ese texto y ayudarlo a cobrar mas fuerza. No se si se entiende bien lo que quiero decir T.T
Pero eso si, con lo de no ir por el camino facil estoy totalmente deacuerdo, siempre agrada ver una imagen que rompe topicos ^_^

un saludo!

23:05  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Nada, nada, dadle las gracias a Madame Cecilia Varela, que las reflexiones son suyas...
Abrazos.

17:47  
Blogger mercedes de la jara dice...

Maestros Jacobo, Cecilia !! Es tan placentero para mi verlos en sus dibujos, leerlos !!

14:07  
Blogger mi k en el espejo dice...

como me gusta todo esto, este espacio tuyo..por que es calido y acogedor, por que me permite reflexionar ,descubrir , re pénsar sobre este oficio hermoso en el que estamos inmersos, por que es lindo escuchar tus historias y los procesos para llegar a ellas...
que lindo en verdad y de corazon..
un abrazo...!! dos abrazos..!! tres abrazos !!

05:18  
Blogger JACOBO MUÑIZ dice...

Verónica, pues por mí encantado de que pases por aquí. Pero mis reflexiones tal vez se queden cortas para tu talento.
Qué bien, pues yo te envío cuatro abrazos ¡hala!

07:19  
Blogger An dice...

Tienes toda la razon en tus comentarios, son muy interesantes aunque en ocasiones los textos no dejan lineas entre las que leer,te invito a que pases por cgruan,para mi sería un placer.Saúdos

00:31  
Blogger SCHINDLERIA PRAEMATURUS dice...

Saludos! me pareció muy bueno el razonamiento, no habia logrado yo descubrir qué era lo que hacía falta.. leí donde citaban sus palabras en otro blog: trastras.blogspot.com y me tomé la libertad de subirlo a mi blog (con nombres por aquello..), espero que no haya ningun problema con eso (si es así, aviseme je)

19:18  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

No hay ningún problema, Schindleria, por supuesto. Para mí es un placer que algo que digo resulte de utilidad a alguien. Así que me alegro...

07:20  

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