28.10.09

·Dibujar como un niño·


Estos días estoy trabajando en El violín de Pazlús, un proyecto de álbum al que le tengo mucho cariño pero que adolecía de garrafales fallos estructurales. En la nueva versión, aparte de remodelar por completo el texto, trato de generar un diálogo entre las ilustraciones originales, el relato y dibujos nuevos realizados en estilo infantil. Al enfrentarme a ello me di cuenta de que la tarea es mucho más complicada de lo que suponía en un principio: intentar dibujar como un niño implica la necesidad de despojarse de toda una retahíla de vicios adquiridos a lo largo de la vida y de buscar ese camino directo entre la emoción y la punta del lápiz que los años de instrucción y la costumbre se ocuparon de enmarañar. Siguiendo las opiniones de Kandinsky en Der Blaue Reiter me atrevería a decir que el instante en el que el profesor adoctrina al alumno con que el agua es azul y el sol amarillo supone el principio del fin de su creatividad natural.

Mientras me documentaba para tratar de despertar a lo que aún pudiera quedar vivo del niño que fui topé con una página interesantísima. Se trata de un libro digitalizado de 1938, con prólogo de Aldous Huxley, en el que aparecen recogidos dibujos realizados por niños durante la Guerra Civil española. Me vino como anillo al dedo, tanto por la cantidad de obras incluidas como por su tema, íntimamente relacionado con El violín de Pazlús. Por si a alguien le interesa paso el enlace AQUÍ . Observándolos, puede apreciarse claramente lo que indicaba más arriba: la manera en la que la fuerza expresiva decae a medida que aumenta la edad.

Y estos son un par de ejemplos de mi regresión:

¿Pasarían por dibujos infantiles o resultan un mero artificio?

31 Comments:

Blogger escudero79 dice...

Yo creo que si pasarían por dibujos de niños, tal vez los veo dentro de su estilo naif , demasiado estructurado, es decir dentro del caos, por ejemplo veo las tejas todas bien colocadas en la casa,las cuerdas del violin bien separadas. Pero bueno podrian ser de un niño con actitudes, como serias tu. Un abrazo Jacobo.

09:29  
Blogger Veroka dice...

"el instante en el que el profesor adoctrina al alumno con que el agua es azul y el sol amarillo supone el principio del fin de su creatividad natural".
EXCELENTE, es así.

12:15  
Blogger An dice...

yo tambien tengo un libro abandonado que pensaba dibujar con ese estilo que indicas, pero, como tu dices me di cuenta que no era más que una copia del mdo de dibujar de los niños y lo deje aparcado...la primera imagen,la del violin, lo siento pero me parece muy depurada para ser infantil, la de la casa, yo aun la simplificaria más, pero pasa por infantil. Saúdos y que ese proyecto llegue a buen puerto.

14:37  
Blogger Iban Barrenetxea dice...

En mi opinión la casa cumple mejor lo que creo entender que buscas, pero me encanta el violín casi expresionista que has logrado y que le va muy bien a la historia. De cualquier forma el resultado no me parece en absoluto artificioso.

Aplaudo tu intención de resucitar a Pazlús. Muchos ánimos.

15:19  
Blogger Poly Bernatene dice...

Hola Querido Jacobo!
Como siempre maravillado con todo tu trabajo y me alegra que reflotes la idea del proyecto!De todas formas querría darte mi humilde opinión sobre lo que te estás planteando. Entiendo lo que tratas de hacer y me parece muy interesante tratar de llegar a la libertad con la que se manejan los chicos, pero sinceramente pienso que tu trabajo ha logrado una muy interesante búsqueda de libertad y juego acompañada de toda la educación profesional que has recibido, resultado: un trabajo fresco, emotivo y sobre todo lleno de creatividad. Realmente estimo que será muy difícil trabajar de la manera de un chico, coincido que en muchos elementos de estos bocetos que nos has mostrado hay trazos y pistas que nos denotan la mano de alguien que ha dibujado y está lleno de conocimientos, ahora...¿está mal? me parece que justamente lo que puedes hacer ese buscar ese camino pero sin estudiarlo demasiado! Fijate solo el hecho de haber buscado información en la web o, como seguramente habrás hecho, de mirar muchos dibujos de niños, es en alguna medida contradictorio!
Lo que te quiero decir es que no creo que te tengas que esforzar demasiado en buscar algo que desgraciadamente hemos perdido todos desde el instante en que nos enseñaron que el agua es azul y el sol amarillo, lo que si creo que tu merito en todo esto es que sí has logrado una (envidiable) regregresión en el buen sentido de la palabra y has sabido aprovecharlo junto a lo que has aprendido durante tu vida!
Forzar demasiado la cosa puede convertirse en un artilugio, pero de verdad creo que a donde tu llegues sabrás que hacer con eso, de hecho creo que lo has hecho en gran medida en trabajos como "Papá oso" por ejemplo!!
Tu frescura me hace acordar a muchas cosas de Gusti, a ambos les creo cuando juegan, y si lo tomas de esa manera, como un juego, calculo que lograrás lo que te propones de manera natural, casi sin darte cuenta, no por nada Don Pablo Picasso nos dijo que le llevó toda una vida dibujar como un niño.
Espero no haber sido pesado,
te mando un gran abrazo lleno de admiración.

18:21  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Muchas gracias a todos por vuestras opiniones tan enriquecedoras, en especial la de Poly.
En este proyecto sí le veo sentido a imitar el arte infantil, puesto que lo utilizo como recurso expresivo para potenciar el mensaje, tanto desde un punto de vista formal como de contenido. Se podría decir que trabajan a la manera de "samplers", donde la muestra "sampleada" (los dibujos tipo infantil) aparece descontextualizada y se introduce en un grupo nuevo de significado, constituido por las ilustraciones originales y el texto. Su función es la de darle el toque sentimental e interpretativo a un conjunto en el que los demás elementos tienen un carácter más bien descriptivo. Pero claro, no se trata de "samplers" auténticos, puesto que no tomé dibujos infantiles tal cual y los adosé en el libro, sino de imitaciones hechas a la medida de mis necesidades intentando en todo momento ser honesto y actuar como los buenos imitadores, los que no pretenden parecerse al personaje al que imitan sino serlo. Éste es, aparte de la simple diversión y el gusto por descubrir cosas nuevas, el motivo que me llevó a estudiar y a tratar de reencontrar dentro de mí aquellos recursos expresivos que perdimos en la infancia.
Un abrazo a todos.

07:51  
Blogger blau dice...

Gracias a ti Jacobo por tus maravillosos trabajos, son increibles.

abrazos..!

eva

08:49  
Blogger tatio viana dice...

Me adhiero al total del comentario del Gran Poly, sabio él. Ha retratado perfectamente la magia que tienen tus ilustraciones, Jacobo, y ha hecho una perfecta reflexión sobre el tema que traes.
Escuchadas ambas partes, que diría un juez, tu intención suena de lo más interesante, la verdad, pero tendrías que desarmarte todavía más en tus dibujos. Todavía se te notan armas de dibujante, si lo que quieres es "ser un niño" dibujando.
La casa está casi perfecta ( Iban también lo ha dicho ya; otro sabio, el jodío ), pero en mi opinión los hombres que están al lado son demasiado complejos para un dibujo de niño. El violín es una preciosidad tal cual está, pero canta a adulto imitador también.
Me parece que deberías probar a romper más el trazo, que sea más irregular, más libre... No sé, es difícil de explicar.
¿Has probado a dibujar con la izquierda, por ejemplo?
Estoy convencido que lo conseguirás mucho antes que Picasso, es que él era un poco torpe para esto del dibujo.
Si se me ocurre algo mñas te lo contaré. Un fuerte abrazo, y suerte en el empeño, es una preciosidad de proyecto.

07:51  
Blogger yolanda dice...

no son para nada dibujos de niños. estos tienen la sabiduria y picardia del adulto.
xo
yolanda

09:51  
Blogger Elena Ospina dice...

Encantador, si, encantador!!!

11:45  
Blogger María W. dice...

Hola, Jacobo. Todo un tema el que planteás. Tus dibujos de niño me encantan aunque no sean de niño. No sé si sirve mucho mirar dibujos de niños de verdad... sobre todo creo en que la espontaneidad de lo hagas le va a dar esa frescura que buscás, sin tanta cabeza. En el violín, veo un esfuerzo grande, no digo si de niño o adulto, para mí bien podría ser el dibujo de un niño empeñado en dibujar la realidad. En la casa , no. Me parece que ahí te soltaste más, sobre todo en la chimenea y su humo.
Y te cuento, este año hice un libro (que espero que salga editado el año próximo) donde parte de la historia está narrada de esa forma, dibujada por una niña. Me pasó algo similar al encarar esos dibujos. Miré dibujos de mis hijos, de cuando eran chiquitos, dibujé con la mano izquierda (como sugirió Tatio), dibujé en un ómnibus en movimiento... y finalmente dibujé con la mano derecha, de una vez, casi sin pensar, casi sin levantar el lápiz del papel, y más allá de no sean de niña, sino de adulta, creo que logré lo que buscaba, básicamente, espontaneidad. Tatio dijo que probaras romper el trazo... no estoy del todo de acuerdo, porque justamente, por lo general, los niños no dudan tanto. Aunque... creo, un niño más inseguro, o que busca "saber" dibujar, sí hace eso, entrecorta la línea. Y... me quedo pensando... Voy a mirar el link que pusiste ahí, después te cuento.
Un abrazo.

23:34  
Blogger María W. dice...

Impresionante ese link! Gracias. Lo voy a seguir mirando con calma porque es muy amplio. Pero quería decirte algo más. Depende de la edad de tu niño también el tipo de dibujo. Hay temas, como los planos múltiples, el apoyo, o la perspectiva (auque sea falsa) que no aparecen en el dibujo hasta determinada edad. En todo caso, si de aprender se trata, podrías investigar por ese lado, el de la maduración. Algo de esto leí hace cosa de dos años, queriendo no meter la pata y saber hasta donde podía trabajar en talleres de plástica con niños de 8 años. Si encuentro el link, te lo paso.

23:40  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

La verdad es que me hicieron mucha gracia los métodos para dibujar como un niño, me parecieron muy ocurrentes: lo de la mano izquierda de Tatio y con lo del ómnibus de María casi me parto de risa. Muchas gracias...

Aparte de al aspecto estético de los dibujos, con lo de dibujar como un niño me refiero también a la vertiente conceptual, a aplicar su visión novedosa de lo que les rodea y a la ausencia o escasez de referencias que caracteriza el mundo personal en el que se mueven, ausencia que les lleva a encontar sus propios recursos expresivos guiados al 100% por la intuición. Esto se traduce en una creatividad pura y absoluta. Decía Kandinsky en el escrito que citaba en la entrada algo así como que cualquier dibujo de un niño estará siempre cargado de emoción y de vida, será un objeto que nos descubra "el sonido interior de lo representado", mientras que los generados por adultos instruidos suelen estar caracterizados por denotar la pérdida de oído con respecto al sonido interior de la realidad espiritual y ser, por tanto, dibujos correctos pero muertos.
El observar dibujos de niños me sirve para tratar de descubrir lo que perdí definitivamente. También para amplificar las vibraciones de lo que aún quede vivo de entonces. Un ejemplo de esto último es el dibujo del violín: no pretende ser el dibujo que de un violín haga un niño cualquiera, sino el dibujo de un violín que hace un niño violinista. Recuerdo que de pequeño una de las sensaciones que me producía el hecho de dibujar era el de poseer la realidad, pero no en el sentido de propiedad sino en el de seguridad y conocimiento. Cuando lograba dibujar algo en detalle era como si esa porción del mundo entrara a formar parte de mí. El hecho de tratar de dibujar con tanta perfección cada parte del objeto hacía que el resultado final tuviera una apariencia "desequilibrada" o "desproporcionada" (hablo según los cánones del "buen dibujo"): el detalle primaba sobre el conjunto. Yo no me daba cuenta, pero los profesores solían decirme "está torcido". En este dibujo del violín traté de recuperar aquello. El niño violinista tiene en su instrumento su objeto más preciado. Conoce todos sus rincones, la forma de cada pieza, las vetas de la madera, su olor. Y eso es lo que dibuja: cada sensación.

Pero más fascinante aún que observar dibujos de niños es ver a los niños en acción, dibujando. Gracias a ello uno se da cuenta de otra de las características que diferencian su arte: la concepción del tiempo. Por lo general, las obras figurativas hechas por adultos, salvo algunos autorretratos o paisajes de grandes maestros que parecen evocar la eternidad, plasman un instante concreto de una acción determinada, a la manera de un fotograma extraído de una película. En los dibujos infantiles el tiempo no es estático sino que se comporta de una manera totalmente dinámica. El dibujo final no representa un instante, sino que es la película en sí de una acción que se desarrolla conforme se genera el dibujo: el niño pinta un pueblo, entonces aparecen en el cielo los aviones. Los aviones empiezan a bombardear. Los proyectiles llegan al suelo y el niño dibuja las explosiones. Tras las explosiones aparecen los muertos o la gente que huye. Entonces surgen por sorpresa los aviones del bando de "los buenos", que contraatacan. El cielo empieza a llenarse de rayitas que representan disparos de ametralladora y los aviones dibujados en primer lugar, los que bombardeaban, se llenan ahora de tachones que representan el impacto que hacen en ellos las balas de los salvadores. Los huídos regresan al pueblo y celebran una fiesta en conmemoración de la victoria. Todo confluye en una misma escena. Dibujar supone, por lo tanto, una manera de soñar despierto en la que los trazos sobre el papel van acompañando a la acción que se desarrolla en la mente del niño.

07:57  
Blogger yolanda dice...

que buenas cosas se leen por aquí, y lo que nos complicamos las cosas los adultos.
Como dice María varía mucho la edad del niño. A mí personalmente me gusta mucho la etapa que va de los 4 a 7 años, son absolutamente geniales.
Jacobo no creo que tengas muchos problemas con este tema, en casa tienes la inspiración que buscas, ya verás.
Por otro lado en una ocasión leí que un adulto que deja de dibujar cuando es niño dibuja como un niño de unos 11 años (no suele fallar).
Pasaré seguido por aquí, me parece muy intereante este debate y tengo la suerte de disfrutar con los niños y de asombrarme de sus proezas (y no hablo de perfección).

23:11  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Yolanda, coincido contigo en la magia de esa etapa. Mis niños aún son demasiado pequeños, pero Noé dibujó anteayer su primera cara. Para mí fue muy emocionante. Ahora, como dices, a esperar un poco para aprovecharme de las genialidades de su cerebro de niño...

06:39  
Blogger Itziar San Vicente dice...

A mí me parece que el segundo sí, el primero me parece más elaborado. Pero me gusta mucho más, me encanta!
Qué bonito hacer una regresión. Nunca dejamos de aprender...o desaprender.

12:00  
Blogger María W. dice...

Tal cuaal, Jacobo. Los dibujos de los chicos transcurren, ocurren a medida que imaginan. Además, dibujan en voz alta!

03:48  
Blogger Santiago González dice...

Los dibujos me encantan, y la inquietud planteada también... pero más allá de eso creo que cuando surgen las angustias de aquellos dibujos que no se definen pronto, por algún motivo u otro, porque pueden ser muchos y no faltan, conviene dejarlos reposar un tiempo, en la medida de lo disponible claro, para salir del entrampamiento y mirarlos luego con otros ojos, que con tomar distancia espacial y temporal se mira distinto todo...

01:15  
Blogger Cecilia Rébora dice...

Hola Jacobo, mi nombre es Cecilia Rebora, soy mexicana e ilustro tambien... bueno, trato...
Hace tiempor que sigo tu blog, y cada vez mas... me encanta lo que leo y lo que veo.. gracias por compartir tanta cosa... y unas felicitaciones por todo tu trabajo.. me admira muchisiimo lo que veo!!!
Me seguire dando vueltas por aqui con los ojos bien abiertos para aprender todo lo que pueda
saludos desde el otro lado del charco..
Cecilia Rebora

03:28  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Itziar, yo creo que más que desaprender es aprender a liberarase de los propios condicionantes. Bueno, al menos es mi opinión...

Jojó, María: mi Noé dibuja truenos en voz alta.

Santiago, recuerdo que Chema Madoz dijo, en una charla a la que tuve el privilegio de asistir, que solía dejra sus fotos recién hechas cerradas en un cajón y que, al cabo de tres o cuatro días, las volvía a sacar: solo las conservaba si superaban la prueba de esa distancia d ela que hablas.

cecilia, muchas gracias por tus palabras. Me siento halagado...

08:06  
Blogger anna dice...

Te felicito por Pazlús con conocimiento de causa y desde la emoción. Sé que va a tener suerte porque es uno de esos libros "necesarios".

Besos

10:02  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Muchas gracias, Ana. Ojalá algún día te lo envíe en forma de libro...

07:52  
Blogger anna dice...

... Ya le hice un hueco. ;-)

09:19  
Blogger anna dice...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

09:19  
Blogger sobri dice...

A mi simplemente me parecen geniales. saludos señor.

18:54  
Blogger aitana dice...

A mi siempre me encantaron los dibujos naif y el arte infantil, de hecho, cuando entré a la universidad sentí que algo iba a perder...quizás pierdes algo así como la creencia en tí mismo y en tu propia expresión y te preguntas si lo que haces está bien o mal y que es mejor y peor...
Me encantó la página de los dibujos de los niños en la guerra civil, para mi un documento histórico de mucha significación, también me gustaron mucho tus dibujos...yo creo que si parecen infantiles, en cualquier caso me gustan. Me llama mucho la atención tu interés por intentar dibujar como un niño...supongo que habrá que hacer algo así como dejarse llevar por lo sensitivo....no se...bueno...un saludo.

11:17  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Maestro Sobrinov, mil gracias. A sus pies.

Aitana, precisamente lo que busco compruebo que tú ya lo tienes, cuando veo esas maravillas que haces.
Lo de querer dibujar como un niño sé que es imposible, porque la niñez absoluta es un punto al que no se puede volver. Me refiero más a la búsqueda de esa espontaneidad que tienen ellos y a su manera libre de percibir. Hace años vi un documental que me hizo ver la luz sobre este detalle, el de su percepción. En él le ponían a los niños una prueba que consistía en que tenían que copiar un par de dibujos sencillos. Uno era un cuadrado que contenía una cruz (la típica forma de dibujar una ventana en plan esquemático) y otro un asterisco de ocho puntas. Pues los niños dibujaban en el primer caso un cuadrado grande con cuatro cuadraditos pequeños en su interior y en el caso del asterisco dibujaban una cruz con una punta de flecha mirando hacia dentro en cada uno d esus extremos. Para mí esa fue la prueba de que su percepción y, por lo tanto, su manera de ver y plasmar el mundo, son muy diferentes a la nuestra.

06:51  
Blogger aitana dice...

No se si te puede ayudar, pero yo me leí un libro sobre la percepción de los niños que me gustó mucho y creo que influyó en mí de una manera muy importante. El libro se llama "la representación del mundo en el niño" y es de Piaget. En este libro Piaget hace preguntas a los niños sobre el origen de las cosas y sobre algunos conceptos abstractos (al menos para un niño) como podría ser, el pensamiento, las palabras, el lenguaje, la voz...estas "entrevistas" están transcritas en el libro tal cual los niños contestaron a parte de la teoria que Piaget luego pone sobre ellas, es muy interesante y muy entretenido leer lo que responden los niños. Estas entrevistas van por edades y en ellas se ve reflejado este cambio en su percepción a medida que avanza la educación en la escuela. Piaget tiene una teoría sobre esta perdida de espontaneidad y es la relativización de sí mismos y de aquello que los envuelve, el dice que los niños, así como algunas culturas primitivas son animistas, es decir no diferencian entre sí mismos y su entorno. Para mí es muy bonita esta idea. Lo que digo es mi interpretación de lo que dice Piaget. Saludos.

14:03  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Mmmm... qué interesante, Aitana. Muchísimas gracias por la referencia. Me la apunto. El libro tiene que ser para quedarse con la boca abierta.

06:48  
Blogger Cecilia Varela dice...

mm... yo creo que es puro artificio Muñiz.
ays, adoro sus ilustraciones, viviría dentro de ellas.
besos!

02:38  
Blogger Federico De Prisco dice...

Es imposible dibujar como un niño sin ser un niño, y solo se puede ser niño cuando no somos conscientes de tal acto!
lo real es que parte del arte nos lleva a eso, pero para dibujar como niño hay que jugar como niño, vivir como niño, sentir como niño...pero la vida nos contamina y el detalle hace de nosotros lo que somos.. un amigo de dijo una vez - si le pedis a un niño que te dibuje una manzana la va a dibujar perfecta, sin machucones ni imperfecciones. - lo mas parecido a un redondel rojo con "forma de manzana" ... eso es lo hermoso, nosotros creo que es obvio como la dibujariamos

19:12  

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