16.1.10

·Libros de texto·




Aunque ilustrar libros de texto no resulte por lo general una labor especialmente gratificante, de vez en cuando uno puede pasárselo bien.
No quiero comprender por qué una gran parte de las editoriales se empeñan en restar atractivo a la ilustración para este tipo de material, tanto desde un punto de vista estético como de contenido. Las correcciones que se hacen a las propuestas del ilustrador suelen ir encaminadas a eliminar el más mínimo resquicio de creatividad y a enfilar las ilustraciones por el camino de la literalidad, lo que le da a nuestro trabajo un mero valor ornamental. No quiero comprenderlo porque quizá la respuesta se encuentre en algo que alguien de una editorial me dijo una vez: los libros se hacen pensando en los profesores, pues son ellos los que seleccionan a una u otra editorial y, por lo tanto, la venta o no del producto entre el alumnado. Así, la calidad de los libros que destinamos a nuestros chavales depende en gran medida del nivel general y de los gustos estéticos de nuestro profesorado.

25 Comments:

Blogger Cecilia Varela dice...

Bueno pues creo que si eligen estos libros que estás ilustrando, esos profesores tienen un gusto estético de lo más refinado.

08:57  
Blogger tatio viana dice...

Hummmm, bonitos juegos de luces. Me encantan estas dos ilustraciones. Al igual que la señora Varela, espero que los profesores tengan el gusto de elegir tu arte.
Desde luego, esa afirmación que te hicieron la noto cada día más claramente. Ya sabes que del universo "artístico" no puedo hablar, pero de libros de texto ya voy sabiendo algo, y lo que comentas es muy cierto. Escasas veces los editores se atreven a "imponer" ellos su criterio, prefieren no arriesgar.
Y estoy convencido de que hay miles de profesores esperando otras cosas más interesantes.
Saludos calurosos desde esta realidad tan poco esperanzadora, snifff.

09:29  
Blogger Iban Barrenetxea dice...

Jamás he visto que las propuestas que te obligan a modificar entorpezcan el contenido o disminuyan su valor ornamental, así que no sé hasta qué punto la explicación se puede aplicar al caso.

Supongo que es difícil para los editores asumir ciertos "riesgos", pero seguro que se llevarían sorpresas agradables si se atreviesen a permitir un mayor margen de creatividad a autores con una calidad tan evidente como la tuya.

Las ilustraciones, sean un libro de texto o para un álbum, preciosas.

14:27  
Anonymous Anónimo dice...

Resulta llamativa esa apreciación entre líneas con respecto al nivel del profesorado, sesgada sin duda por una visión concreta (la tuya) del papel que ha desempeñar la ilustración en loslibros de texto y por tu interpretación de una frase que bien pudiera ser entendida de otro modo. Tal vez el hecho de que se piense en el profesorado a la hora de realizar un libro se deba a su competencia y experiencia pedagógica y ese resultado final que tú consideras tan negativo sea en realidad el idóneo para afrontar ante el alumnado la enseñanza de las distintas materias. Tal vez algunos ilustradores pequéis de egocentrismo a la hora de otorgar a la ilustración una función siempre interpretativa además de una importancia que no tiene por qué ostentar.
No todos los libros son álbumes ilustrados, ni todos los ilustradores tan geniales como para imponer siempre su criterio.

16:10  
Blogger MARCO CHAMORRO dice...

¡Imágenes para texto escolar!!!. Puta madre que eres un gran profesional.
Saludos,
Marco

00:28  
Blogger Miguel Garrido . illustrator dice...

Estupendo estilo y concepción.

02:17  
Blogger patricia metola dice...

En libros de texto de lecturas a mí siempre me han dado carta blanca. Lo único que hace en ese caso un poco terrible el trabajo es que con los tiempos tan ridículos que uno tiene apenas da tiempo a pensar. A veces te ves obligado más a cómo resolver la ilustración de forma rápida que a otra cosa, una pena.

Eso sí, el resto, que no se te vaya ni medio minuto la imaginación a ningún lado. Y ahí casi hasta lo puedo entender. Aunque la labor se hace un poco árdua, sobre todo cuando uno acaba haciendo cosas que a nivel estético desearía no haber realizado nunca.

11:47  
Blogger patricia metola dice...

Respecto al comentario de "Anónimo", no es una cuestión de ego. A veces uno no llega muy bien a entender las razones de un editor en x cambios. Como en todas las profesiones, hay editores magníficos y editores que no lo son tantos. A veces lo "pedagógico" consiste en tratar a los niños como si no tuvieran dos dedos de frente más que como niños. He llegado a ver, desde mi experiencia como ilustradora y madre, como mi hijo con 3 años llegaba a entender perfectamente una ilustración (sin mi intervención) que el editor afirmaba que un niño de 9 años no podría comprender. Creo que cuando son lecturas da igual si es un álbum o un libro de texto, sinceramente, no sé dónde está la diferencia, hablamos de literatura. Y aportar una visión más que la puramente ornamental en esos casos creo que lejos de ser egocéntrico es nuestra labor y deber como profesionales.

Estoy completamente de acuerdo en que fuera de lo que son lecturas la ilustración en libros de texto debe estar marcada por su función pedagógica y para ayudar a los contenidos más que por la interpretativa, que quedaría en el último lugar, y aún así, dependería siempre de qué estemos hablando, no es lo mismo la función ni el planteamiento de una ilustración en fichas de infantil, que ejercicios sobre lecturas en secundaria.

Pero no hay nada que justifique cuando se hacen cosas (adrede) que a nivel estético casi pecan de mal gusto. Se puede ser claro, pedagógico y aún así estético.

12:10  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Madame Varelovska, eso lo dirá usted porque me tiene cariño y porque los dibujos que subí están muy seleccionados...

Tatio, coincido en lo que dices con respecto a los profesores (se lo aclararé más abajo a anónimo), pero esos de los que hablas, aunque miles, son minoría.

Iban, te digo lo mismo que a Ceci. Es que igual escogí mal los dibus. Debí haber subido ejemplos de los tijeretazos, pero es que me da tanta vergüenza enseñarlos que preferí no hacerlo.

Anónimo. Lamento mucho decirte que la frase de esa persona del mundo editorial no iba encaminada por donde sugieres. No hice ninguna interpretación malintencionada de sus palabras, sino que me ceñí a lo que me quería decir y de hecho luego me dijo. De entre las pocas personas que conozco comprometidas con su labor y con la ética profesional varias son profesores y las pasan canutas para desempeñar su trabajo dentro de la mediocridad general, que se siente muy incómoda ante su manera de hacer y reacciona en consecuencia.
Con respecto al egocentrismo coincido con Patricia. No se trata de eso, sino de profesionalidad y compromiso con la calidad del trabajo. Obviamente hablaba de la ilustración de lecturas y textos donde cabe una interpretación. Si te piden ilustrar el objeto "botijo" no es eficaz dibujar un hombre sediento, por supuesto, pero si el texto describe, por ejemplo, el primer vuelo público de un globo de los hermanos Montgolfier tal vez tenga un sentido que en la ilustración no aparezca ese globo y la escena se centre en los rostros asombrados de quienes presenciaron su ascenso. Previsiblemente el tijeretazo editorial llegará y le obligará a uno a poner una imagen detallada del globo ascendiendo. La búsqueda de una opción sugerente y menos descriptiva a la hora de ilustrar no proviene, como decía, del egocentrismo sino del compromiso con un modelo de ilustración que genere preguntas y despierte la curiosidad, puesto que la curiosidad es un paso imprescindible para conocer. Muchos libros de texto adolecen en la exposición de sus contenidos del más mínimo entusiasmo. Sus explicaciones se parecen demasiado a la disección de un cadáver, cuando el conocimiento en realidad está vinculado a la pasión. Eliminar la presencia del globo en la ilustración, en acción conjunta con las palabras del texto y las acciones del profesor, es más probable que despierte en el alumno la curiosidad de saber qué es exactamente un globo aerostático y que esa curiosidad lo mueva a informarse y todos sabemos que lo que uno aprende por propia iniciativa se le queda mejor grabado, puesto que parte de la satisfacción de una necesidad. Si en el dibujo incluimos la representación del globo ya está todo dicho y mascado (aparentemente), no se genera interés y ese dibujo solo servirá para convertirse en uno más de entre todos los de un libro que el alumno olvidará en pocos meses junto a un importante porcentaje de su contenido.

Marco. sí, pero para lecturas.¡Gracias!

Gracias, Miguel.

Patricia, qué gracia, a mí me pasó lo mismo con mi peque: me echaron atrás una ilustración en la que aparecía un coche antiguo porque no la comprendería "el público" al que iba destinado y yo alegué que mi niño, de dos años, entendía perfectamente que ese objeto era un coche. Me respondieron que el hijo de un ilustrador no era representativo y que tuviera en cuenta a los niños en general. ¡Toma! Pues los niños en general comprenden perfectamente el coche de Pocoyo y las estéticas distorsionadas de Bob Esponja o cualquier otra serie de dibujos animados. En fin... en general siempre tengo la sensación de que se subestima a los niños.

07:26  
Blogger Erredé dice...

¿Es el Lazarillo de Tormes?.
Es muy cierto lo relativo a las editoriales de texto. No tengo mucha experiencia en ese campo pero suficiente para saber que el criterio de algunos editores es caprichoso y que lo que menos se potencia es la calidad artística, comunicativa o estética de las ilustraciones.
Es un trabajo ingrato, pero si te dejan hacer cosas como las que muestras en este post, bienvenido sea.

13:24  
Anonymous Anónimo dice...

Interesantes vuestras afirmaciones, pero me gustaría saber qué modelo pedagógico las sustenta. En educación no son válidas las intuiciones o las suposiciones. Puesto que es mucho lo que hay en juego necesitamos apoyarnos en hechos comprobables antes de emitir cualquier opinión y llevarla a la práctica. Sigo pensando que deberíais ceñiros a vuestra labor, que no es otra que la de dibujar, a la hora de realizar la tarea que se os encomienda. Lo que resulta o no pedagógico deberán aclararlo y dilucidarlo quienes estén capacitados para ello.
En cualquier caso, pese a mi desacuerdo, admito que es de agradecer el compromiso que mostráis con vuestro trabajo. Sin embargo, reitero que esos esfuerzos deberíais destinarlos a encajar vuestra personalidad artística en los proyectos editoriales antes que a discutirlos.

15:00  
Blogger Cecilia Varela dice...

Creo que el modelo que las sustenta no es la suposición ni la intuición, sino la interpretación de lo dado a representar.Yo entiendo que en el caso de ilustrar una jarra usada en el siglo XIX por ejemplo no puede terminar haciendo un auto, eso está más que claro. Ilustrar tambien es instruir. Tambien es enseñar. Y si Jacobo tiene mucho más que decir acerca de una jarra, que el uso que se le da para beber agua, me parece francamente maravilloso que los niños puedan leer más cosas en la imagen. Limitar el discurso de Jacobo es acallar su voz y elevar unicamente la de un solo criterio.
Nuestra tarea no debe limitirse a dibujar el discurso de otro. Saber hablar como capacidad no es saber decir algo, saber dibujar tampoco. El modelo educativo en definitiva se trata de darle al alumno herramientas que le permitan generar y ampliar sus conocimientos, cuestionarse, y poner en duda el criterio ajeno y el propio. Afortunadamente.
En cuanto a los hechos comprobables, está claro cuando Jacobo o Patricia hablan de sus hijos, quienes están en contacto con el trabajo de sus padres y han logrado un nivel de comprensión y lectura de imágenes más avanzado del de su edad. ¿No es maravilloso eso? Permitamos a todos los niños que tengan esa posibilidad.

16:29  
Blogger Yolanda dice...

que bueno que se animo este blog de nuevo.
Me gusta mucho ver-leerte Jacobo, y tambien me gusta mucho ese pequeño debate que surge casi siempre en los comentarios.
Interesante debate, señoras y señores.
Si se me permite, dire que a favor del sr anonimo, que existen unos libros, algo asi como diccionario ilustrado (para bebes) esos libros con una palabra y una imagen por pagina, en los que no se puede uno tomar muchas licencias a la hora de representar por ejemplo "una pelota" "la luna" pues son lo que son, pero bueno siempre se puede elegir si es una foto, un dibujo a tintas, con oleo, acurela, ordenador, realista, menos realista...
supongo que eso podrian llamarse tambien licencias ¿no?
Tampoco es lo mismo un libro de texto (de matematicas por ejemplo) que tiene que ilustrar un problema que otro libro de texto (de lecturas) en el que si se puede hacer otras cosas para activar esa imaginacion.
Como siempre no se si me hago explicar del todo bien.
Saludos.

13:57  
Blogger Elena Ospina dice...

Jacobo
hermosas ilustraciones!!!

Y al debate en curso... decir que:

Los niños no son tontos, su universo se expande mas rápido que el nuestro.

14:30  
Blogger patricia metola dice...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

16:35  
Blogger patricia metola dice...

Mmh… Rescato una frase de Javier Zabala:

"Un libro es algo que se hace en equipo"

Hasta ahora he tenido relaciones más que cordiales con prácticamente todos mis editores. He aceptado sugerencias, cambios, casi siempre más que justificados y ellos, lejos de molestarse, han valorado mi contrarréplica cuando yo no veía algo claro. No pretendo (ni de lejos) sustituir la labor del editor, pero me parece que no deben ser decisiones unilaterales. "Yo como editor ordeno y tú como ilustrador ejecutas".

16:36  
Anonymous Anónimo dice...

Suelo visitar este blogg por la creatividad y gran calidad que tiene,además sigo los trabajos del ilustrador y creo que lo que dice es totalmente creíble y razonable.Y que me perdone el anónimo comentarista(raro que oculte su identidad,quizá,dado sus poco didácticas palabras,tal vez oculta que de pedagogo no tiene mucho o no sabe aplicar bien la bendita pedagogía,tan maltrecha y mal aplicada tantas veces la pobre...)Profesionalment tengo mucho que ver con la pedagogía y,la verdad, comentarios tan poco lúcidos como ese anónimo creo que no tienen mucho que ver con una interpretación didáctica y a mi juicio,errónea que lo malo es que acaban cerrando puertas a la auténtica creatividad,expresividad y comprension de los pequeños.Es como cortar un poco las alas a la inteligencia personal.Lo ideal es abrir las mentes y creer fírmemente que los pequeños de la edad que sea no son tontitos.Que me disculpe el anónimo puesto que no quiero ofender pero...¡hay pedagogía y pedagogía!

18:34  
Anonymous juan-antonio jiménez dice...

El comentario anterior no es anónimo,mi nombre es Juan Antonio y mi profesión se relaciona,es,la enseñanza.Perdón por colarse lo de "anónimo"pues no iba a caer justo en algo que suele parecerme "dudoso".

18:45  
Blogger tatio viana dice...

Hay una frase en el segundo comentario del Sr. Anónimo que alimenta mis sospechas acerca de sus opiniones:
"Sigo pensando que deberíais ceñiros a vuestra labor, que no es otra que la de dibujar..."

Es un concepto ya discutido mil veces en este y en otros foros, la diferencia entre dibujar e ilustrar. No voy a volver a ella, pero probablemente sea ese error ( tan habitual, por cierto ) el que le lleva a decir lo que dice, y de esa manera tan tajante.

Comparto el comentario último de Patricia. Así debería ser siempre.

11:22  
Anonymous Anónimo dice...

Tras haber leído los comentarios anteriores, y para cerrar mi intervención, quisiera aclarar que mis palabras han sido malinterpretadas. Al parecer quiere ponerse en mi boca el calificar la ilustración en los libros de texto como un elemento accesorio cuando juzgo que la realidad es precisamente la contraria: la ilustración constituye una herramienta fundamental de apoyo a la hora de exponer los contenidos. El problema parte, a mi entender, de una falta de definición por vuestra parte a la hora de establecer cual es el papel de la ilustración y cómo ha de desempeñarlo, así como de una confusión de lenguajes que genera como consecuencia la indistinción entre el mundo de la ilustración artística y el de la funcional. Los libros de texto son, por su naturaleza, de carácter expositivo. En cierto modo es correcta la comparación que se hace más arriba según la cual la exposición de los contenidos se asemeja a la disección de un cadáver aunque, sinceramente, yo preferiría otro símil. Ha de resultar neutral. La función de los libros de texto no es la de infundir pasión hacia sus contenidos. De esa tarea se ocuparán las circunstancias de cada alumno. La función de los libros de texto es apoyar una educación que proporcione un armazón de saber, una visión global, un esqueleto sobre el cual cada uno pueda construir lo que el entusiasmo y las ganas de conocer le dicten. La ilustración ha de acompañar esta tarea teniendo también un carácter expositivo, descriptivo, racional. ¿Alguien se imagina un libro escolar redactado en verso, o lleno de metáforas o elipsis o párrafos herméticos? Muchos autores de libros de texto cultivan también la poesía u otras formas literarias y no por ello sienten la necesidad de hacer extensivos estos modos de expresión a sus obras de corte pedagógico. Saben perfectamente a qué aspectos de su talento han de recurrir según el trabajo al que se enfrenten. ¿Es tan descabellado pedirle lo mismo a un ilustrador?

23:17  
Blogger Jacobo Muñiz dice...

Una de las consecuencias positivas de escuchar ideas distintas a las de uno es que siempre permiten observar las cosas desde otro punto de vista. Por ello, son de agradecer. En este caso, los comentarios de Anónimo, aunque un tanto duros en las formas, me dieron qué pensar. De manera que mi opinión al respecto de lo que se habla arriba está en revisión.

15:04  
Blogger v a l e r i a c i s dice...

la verdad, no lo habia pensado asi, pero comparto la opinion, colega! esta ilustra, un lujo! un abrazo!

18:07  
Blogger escudero79 dice...

No habia leido esta "trifulca" dialogada entre Anónimo y el compendio ilustrado hasta ahora, basicamente puedo decir que a veces los profesores tienen criterio y estan formados para su labor, otras son individuos que han conseguido su puesto de una forma fortuita y con suerte y que tienen menos criterio que personas como nosotros los ilustradores, al intuición es un don y te lleva a respuestas validas que no tienen que estar guiadas por un metodo didactico y no ha de infravalorarse, más aun cuando a veces las correcciones de los editores vienen dadas por su propio gusto estético y no un criterio didáctico. Por otro lado si Jacobo es algo es humilde no egocentrico

14:21  
Blogger Fabiola Ortiz dice...

Hermoso manejo de las texturas!!! Maravillosas ilustraciones!
Saludos

14:15  
Blogger Milá dice...

He llegado al blog por las ilustraciones y me he encontrado con un interesantísimo debate. Normalmente los comentarios sobre la ilustración de libro de texto los escucho solo desdel un único sector, el de los ilustradores, que suele quejarse. Tener un punto de vista del profesional que usa los libros en un aula es todo un lujo para un profesional de la comunicación gráfica: eso es lo que debe ser un ilustrador de libro de texto. Estoy de acuerdo con él profesor respecto a la función de las imágenes en los libros de texto, aunque no puedo extenderme demasiado (puf, hay tanto que decir sobre sus funciones instruccionales y pedagógicas...). Los libros de texto son un trabajo colaborativo, y el ilustrador es tan creador de contenidos como el autor, pero dentro de las premisas educativas concretas. El problema son los tiempos cada vez más rápidos que impiden esa implicación del artista en el proyecto. Además, la realidad es que los editores están sometidos a las instrucciones de marketing. Debería recuperarse el modo apasionado, casi artesanal y sobre todo profesional, donde la finalidad era elaborar una herramienta que ayudara a alumnos y profes en la tarea de aprendizaje, tan complicada ahora que los estímulos visuales bombardean a los chavales.
Cómo me gusta este debate... Me habéis alegrado el día! Tengo que deciros que, un ilustrador debe tomarse cada encargo de libro de texto como un reto, un reto interesantísimo.

08:47  

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